dilluns, 10 de novembre de 2008

Camino del Norte. Inmensidades

En los tiempos que corren, de crisis y vacaciones cortas, la mayoría de quienes viajan al Norte utilizan los cruceros, los vuelos baratos y coches de alquiler. Algunos, los de autocaravana, suelen ir una vez hasta el Nordkapp a toda prisa y para de contar. Otros, moteros, efectuan el raid. La mayoría de turistas se limitan a las capitales nórdicas: Estocolmo, Bergen, Oslo, Tallinn, Sant Petersburg, Riga o Helsinki. Muchas guías (Michelin, Lonely Planet y otras) ya no están pensadas para el viajero con cierto tiempo y reposado y los contenidos que ofrecen son pobres, puesto que adaptados a una modalidad de viajero de corto recorrido. Aun conservamos una Guide Bleue de Noruega de tres decenios atrás concebida como un derrotero naval, con descripciones minuciosas de todas y cada una de las carreteras de Laponia.

Dicho esto, viajar a y por Escandinavia requiere tiempo, bastante tiempo. La superficie de todos los estados escandinavos, más Finlandia y los Países bálticos viene a ser la suma de Francia, Portugal, España y el Benelux, esto es casi un millon y medio de kilómetros cuadrados. Entre la frontera germano danesa en Flensburg (D) y la ciudad de Kirkenes en el extremo Este del Finmark (N) hay casi 3000 kms. De ahí a Helsinki en el S. de Finladia casi 2000. De Tallinn (EST), frente a Helsinki, a la frontera lituano-polaca otros 400. En cambio la anchura del territorio es modesta, de E a W la distancia más grande es posiblemente de Bergen a Estocolmo, unos 600 kms.

Ese territorio tan enorme tiene una población menor de 30 millones de habitantes, frente a los 150 o 160 de Francia, España, Portugal y el Benelux. El 80% vive al Sur de la línea que une Helsinki con Oslo pasando por Estocolmo y Uppsala. La densidad de población es muy baja, menor de la de algunas zonas de Teruel, Cuenca o Soria en la Península Ibérica. Ningún otro territorio de la Europa Schengen está tan despoblado como este con la salvedad de Islandia.

La Escandinavia (mas Finlandia) más propiamente Artica, es la que queda al Norte del Círculo Polar. Queda al Norte de un arco entre Mo-i-Rana en Noruega y Rovaniemi en Finlandia. En ese inmenso territorio, tan grande como España, viven menos de un millón de personas. Ninguna otra zona geográfica Artica en todo el Globo es tan accesible como esta: basta un DNI o un pasaporte que nadie va a solicitar jamás, no hay ninguna restricción via visado como sucede en la Federación Rusa, ni es necesario un viaje extremadamente caro como sucede con Alaska o el Norte de Canadá. Además, por los efectos de la corriente del Golfo, los veranos son aceptablemente cálidos y la red de carreteras asfaltadas llega a todos los rincones, igual que la cobertura de teléfonos móviles. No se olvide que se trata del primerísimo mundo en cuanto a organización de la sociedad.

Claro está que para el turismo llamado "de aventura" puede parecer poco atractivo, parecer, puesto que en muchos lugares de Escandinavia, cuando vas a salir con mochila al monte se te pide dejes información sobre cuanto tiempo vas a estar fuera y se te advierte en media docena de lenguas que riesgo haylo. Y lo hay...

El Norte necesita tiempo y por eso algunos veraneamos allí, del mismo modo que otros invernan en el Sur de la Península Ibérica. Tiempo para estar, tiempo para respirar, tiempo para llegar. De eso hablaremos en otro post.

Francel